Otros 90 km. entre pecho y espalda, o mejor dicho entre cuadriceps y gemelos. Después de una obligada pero triste despedida o mejor dicho un hasta luego ( Unai, cuanto echamos de menos tus cuidados y tus mimos. Esas cervecitas, la chistorra.) Esto ya lo conté ayer pero es que... para cenar nos preparó un rissoto (no sé si se escribe así) de hongos y foie. Tranquilas Rosa y Mariaje, ya apuntamos la receta.

Hoy ha sido una etapa dura, no solo por los kilometros, que también, sino por el viento en contra durante todo el día. Pero bueno, aquí estamos, y creo que aquí el "novato" anda bastante mejor que yo. Se empieza a rebelar y todo. Ya no escucha los consejos del veterano: le digo que tenemos que hacer la colada y me dice que lave Rita.

Esta tarde hemos sido entrevistados en la Ser, yo creo que era una excusa para confirmar si Sergio se iba o se quedaba. O eso o que ya no tienen de que hablar con el fin de las temporadas de los diferentes equipos eibarreses. Es broma, un saludo cariñoso para Javier y Jorge.
Hoy os dejamos unas estampas de la ruta. Comentarios: digna de mención la de la hija de la señora Felisa (muy famosa entre los peregrinos) colocandole el colgante a Sergio en acrobática postura.
También la que nos hemos sacado con Marcelino en su ermita del peregrino pasante, (que buen anuncio de Gillete se están perdiendo) y alguna más como la del desyuno en casa de Unai.
Bueno nada más, que tenemos que buscar el bareto de la ciudad donde más cantidad de espaguetis pongan por ración. Hoy hay que llenar los depositos de carbohidratos.
Posdata: No es tan largo el camino cuando viajas de peregrino.